Crianza: Según una investigación, el estado de ánimo negativo de un padre puede tener un impacto en el crecimiento y desarrollo de sus hijos.
En el estudio, se examinaron 730 familias y su nivel de estrés relacionado con la crianza. Los investigadores concluyeron que cuando los padres experimentan un estrés significativo y muestran síntomas de depresión, el desarrollo de sus hijos, especialmente en lo que respecta al desarrollo del lenguaje, se ve perjudicado de manera negativa.
Además, se observó que los niños cuyos padres presentaban síntomas de depresión o tenían dificultades para gestionar el estrés mostraban habilidades lingüísticas menos desarrolladas a los 3 años de edad.
Los psicólogos se enfocaron en analizar cómo el estrés paterno y los problemas de salud mental, como la depresión y la ansiedad, afectaban la relación entre los padres y sus hijos, lo que, a su vez, influía en el desarrollo de estos últimos. Lo más notable es que el estado emocional de los padres tenía consecuencias a largo plazo en sus hijos, particularmente en lo que se refiere a sus habilidades sociales, como el autocontrol y la capacidad para colaborar con sus padres.
De manera interesante, se descubrió que el mal humor de los padres durante los primeros años de vida de los niños tenía un impacto mayor en las habilidades sociales futuras de los niños que el mal humor de las madres.
Sin embargo, es fundamental que tanto los padres como las madres cuiden su bienestar emocional y su capacidad para manejar el estrés, no solo por el bienestar de sus hijos, sino también por su propio bienestar.
Fuentes: // Yahoo Noticias // Google Noticias // NaranXadul //


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